Actuación elegible
La medida debe corresponder a una ficha estandarizada del catálogo vigente o tramitarse como actuación singular con su propia metodología de cálculo.
Sistema CAE · Real Decreto 36/2023
Un CAE acredita un ahorro de energía final real y verificable. Para una empresa, ese ahorro deja de ser un dato técnico y se convierte en un activo valorizable que reduce el coste neto de la inversión.
ACTUACIÓN
Datos técnicos + situación inicial
AHORRO
Cálculo + metodología aplicable
EXPEDIENTE
Evidencias + control documental
VALOR
Verificación + canal de adquisición
PRINCIPIO DE CONTROL
Cada dato debe conducir a una evidencia.
Un Certificado de Ahorro Energético (CAE) es el documento que acredita, dentro del sistema creado por el Real Decreto 36/2023, un ahorro de energía final obtenido mediante una actuación de eficiencia energética. Cada certificado equivale a 1 kWh de energía final ahorrada y verificada.
El sistema existe porque las empresas comercializadoras de energía tienen obligaciones anuales de ahorro. Pueden cumplirlas aportando al Fondo Nacional de Eficiencia Energética o adquiriendo CAE generados por actuaciones reales. Esa demanda es la que da valor económico al ahorro que se certifica.
Para el titular de la actuación —una empresa industrial, un hotel, una oficina, una comunidad o un particular— el CAE no es una subvención: es el reconocimiento de un ahorro que se ha producido, se ha calculado con la metodología aplicable y se ha respaldado con documentación verificable.
Antes de hablar de valor económico, una operación tiene que superar cuatro filtros. Si alguno falla, el expediente no avanza.
La medida debe corresponder a una ficha estandarizada del catálogo vigente o tramitarse como actuación singular con su propia metodología de cálculo.
El ahorro se calcula sobre una situación de referencia definida. No vale un ahorro teórico ni una mejora que ya exigía la normativa como mínimo obligatorio.
Debe quedar documentado quién es el titular del ahorro y quién lo cede. En arrendamientos, renting o contratos de servicios energéticos, este punto se define por contrato.
Facturas, fichas técnicas, informe fotográfico, fechas y datos de equipo deben ser coherentes entre sí. La verificación revisa esa coherencia, no la intención.
1 kWh
Energía final ahorrada por certificado
RD 36/2023
Norma que crea el sistema
3 sectores
Residencial, terciario e industrial
100+
Fichas estandarizadas en el catálogo
El mismo recorrido para una nave industrial, un hotel o una cartera de activos. Cambia el volumen, no el método.
Identificamos la ficha aplicable, verificamos las condiciones técnicas y descartamos desde el principio lo que no puede certificarse.
Aplicamos la metodología de la ficha con los datos reales del edificio o del proceso: potencia, superficie, zona climática, horas de funcionamiento.
Reunimos y ordenamos las evidencias, comprobamos su coherencia y preparamos la documentación en el formato que exige la verificación.
Acompañamos la revisión por el verificador y conectamos el ahorro certificado con el sujeto obligado que lo adquiere.
Si has ejecutado o vas a ejecutar una actuación de eficiencia energética, hay una vía. El encaje depende del sector y de la titularidad del ahorro.
Motores y variadores, aire comprimido, recuperación de calor, frío industrial, mejoras de proceso. Son las operaciones con mayor volumen de ahorro por expediente.
Climatización, iluminación LED, automatización BACS/GTB, envolvente y ACS. Consumo intensivo y horarios largos: buena base de ahorro certificable.
Aislamiento, ventanas, bombas de calor, instalaciones colectivas. Se pueden agrupar operaciones para alcanzar el umbral de expediente.
Aportas la operación y nosotros la parte técnica, documental y de valorización. Un único interlocutor para todo el expediente.
El CAE no sustituye al ahorro en factura: se suma a él y mejora el retorno del proyecto.
El ingreso por certificados se descuenta del CAPEX del proyecto y acorta el plazo de retorno.
El ahorro energético permanece año tras año. El CAE es un ingreso adicional vinculado a ese mismo ahorro.
El CAE es un mecanismo independiente y en general compatible con otras ayudas a la eficiencia energética. Lo revisamos caso por caso.
El expediente deja un rastro documental del ahorro conseguido, útil para auditorías y para el reporting de sostenibilidad.
No. Una subvención es una ayuda pública concedida sobre la inversión. El CAE certifica un ahorro de energía final ya conseguido y su valor procede de la demanda de los sujetos obligados, no de un presupuesto público.
En determinados casos sí, siempre que las fechas, la ficha aplicable y las pruebas documentales lo permitan. Es lo primero que comprobamos en el análisis de elegibilidad.
Depende de lo que establezca el contrato. En arrendamientos, renting, leasing o contratos de servicios energéticos, la cesión del ahorro debe quedar documentada antes de presentar el expediente.
Sí, el sistema fija umbrales mínimos de ahorro. Cuando una operación aislada no llega, se pueden agrupar varias actuaciones del mismo titular en un único expediente.
El plazo depende de la calidad de la documentación de partida y de la carga de verificación. Un expediente bien preparado avanza sin idas y venidas; uno incompleto se detiene en la primera revisión.
Facturas de la actuación, fichas técnicas de los equipos instalados, datos del edificio o del proceso, informe fotográfico y la documentación de titularidad. Nosotros indicamos exactamente qué falta y en qué formato.
Cuéntanos el caso y te decimos si genera CAE, con qué ficha y qué documentación hace falta. Análisis inicial sin coste para empresas.